Un viaje a las estaciones de esquí de ayer y de hoy

La subida gradual de las temperaturas supone un impacto enorme a las zonas más bajas de la cordillera de los Alpes, en especial a aquellas que dependen de las condiciones de nieve y el frío. Todos conocemos casos concretos de estaciones de esquí que han sido abandonadas porque el entorno ha cambiado y ya no son rentables, lo curioso de los proyectos que se realizan hoy en día aún basados en la nieve es que ignoran que todas esas estaciones abandonadas no lo hicieron por un descenso en la demanda, lo hicieron por unas condiciones que hacían inviable su actividad y su rentabilidad.

Estaciones de esquí en España:

Vamos a hacer un repaso rápido a algunas de esas estaciones en las montañas españolas que pasaron a mejor vida hace ya unos años, o no hace tantos:

Llesui. Lleida.

Abierta en 1966 en el Pirineo leridano, los problemas de nieve, pese a estar ubicada la cota máxima a más de 2400 metros y económicos la abocaron al cierre en 1987.

Llesui Foto:Marc Porta

El Golobar. Palencia.

A finales de 1970 se desarrolló una pequeña zona de esquí en la montaña palentina, con dos remontes. Tras varios períodos de uso y desuso, escaso, en 2009 las instalaciones se desmantelaron por el ayuntamiento del valle.

Valle del Sol. Burgos.

En 1975 esta estación abrió con tres remontes. Tras varias décadas de uso, al principio constante cada invierno y en los últimos años esporádico, en 2005 las inversiones necesarias para mantener las instalaciones eran muy superiores a su rentabilidad y se terminó desmantelando.

Valle del sol en los años 80 Foto:ICAL

Valcotos. Madrid.

Ubicada en la Sierra de Guadarrama en 1969, contaba con dos remontes. En 1986 contaba con hasta nueve remontes, pero a partir de entonces las nevadas, las condiciones de la nieve y la creación del Parque Natural de Peñalara abocaron a esta estación al cierre y desmantelamiento de las instalaciones en 1999.

Pico del Lobo. Segovia

Aunque la estación invernal de La Pinilla continúa en funcionamiento (escaso, con poco más de 30 días de nieve en la última temporada) en la cima del Pico del Lobo quedan las ruinas de un gran telecabina que se instaló en los años 80. Se abandonó debido a las condiciones climáticas.

Pico del Lobo y su remonte abandonado

Lunada. Burgos.

La estación a menor cota de las conocidas en España, Lunada, situada a 1300 metros de altura, ha pasado por altibajos en su gestión y en su utilización. Tras varios problemas en las licencias y en la rentabilidad, la última temporada conocida fue en 2013-2014. Existe un proyecto desde 2015 para su reapertura.

La Mogorrita. Cuenca.

Duró durante 20 años, de 1972 a 1992. El Ayuntamiento de Cuenca cedió el uso del monte al Club de Esquí “Montes Universales”, que amplió las instalaciones hasta tener dos tele-esquís y acoger hasta a 500 personas en un día de esquí. Pero las instalaciones no se renovaron en la década de 1990 debido a los alto costes de renovación de las instalaciones de esquí.

Más allá de la península, una mirada a los Alpes.

Los últimos cuatro años han sido los más calurosos desde que existen registros en los Alpes, por cada 1C de aumento de temperatura en el llano, 2C de incremento se dan en el macizo montañoso. Estas cifras arrojan una previsión de entre 2.5 y 4.5C de aumento en la temperatura media en los Alpes para 2050, según la universidad de Zúrich.

Estas tendencias comprometen el negocio del turismo de nieve, principalmente a bajas altitudes donde el cambio en la disponibilidad de nieve y la cantidad podría verse reducida en gran medida. Pero existe otro problema asociado a la disponibilidad de nieve y es la rentabilidad de la explotación de las propias estaciones de esquí, el uso de nieve artificial para paliar los déficits de nieve natural compromete las cuentas de resultados de las estaciones ¿Hasta cuándo podrían aguantar produciendo nieve artificial? ¿Es suficiente la mejora tecnológica para conseguir economías de escala? ¿Existe disponibilidad de agua suficiente para producir nieve? ¿Hay incentivos suficientes para que el sector público cargue con las pérdidas de las estaciones que no sean rentables?

Los paisajes invernales de los Alpes han ido cambiando con el tiempo, pasando de laderas de nieve impoluta y fresca a lenguas de nieve artificial o helada. Según la Comisión Internacional de Protección de los Alpes (CIPRA), esta masiva producción de nieve tiene consecuencias no solo en el entorno, sino en la viabilidad y sostenibilidad a largo plazo de las estaciones de esquí”.

La supervivencia de las estaciones de esquí está ligada a su financiación, ya que esta actúa muchas veces como colchón que suple las deficientes condiciones climáticas de las pistas. En muchos casos esas pérdidas se socializan a través de las ayudas públicas a las entidades, que serían inviables de forma privada.

Como dato, en Italia en 2011 se hizo un estudio que clasificó más de 185 estaciones abandonadas en las montañas transalpinas. Miles de kilos de acero, cables y parkings vacíos.

La estación de la Pinilla en los años 80 Foto:Filmoteca nacional

Las causas siempre responden a la misma ecuación:

 – duración de las condiciones de nieve + aumento de los costes fijos = estructuralmente no rentables.

Siguiendo el ejemplo de Italia, el país tiene alrededor de 4.000 km de pistas de esquí con una anchura media de 25m, el coste de un metro cúbico de nieve artificial está entre 3 y 5 euros, con lo que cada año destinan entre 300 y 500 millones de euros a la producción de nieve artificial.1

¿Si la producción es cada vez más necesaria y las inversiones para transformar estaciones de cotas bajas a cotas más altas se hacen casi obligatorias, va a ser la demanda o el aumento del precio del forfait medidas suficientes para contrarrestar los crecientes gastos?

El sector enfrenta un problema doble, disrupción en el modelo de negocio y base enorme de costes fijos. La diferencia aquí estriba en que el disruptor no es un competidor, es el clima, y competir contra el clima es una batalla difícil de ganar.

1  EMS Environmental, CIPRA, Deustche Welle